Justicia por Mano Propia

mayo 26, 2016 at 3:13 pm (De la nada...)

Muy triste fue el nieto a contarle a su abuelo lo que acababa de pasar. Es que en la plaza había un chico que lo molestaba mucho. Le tiraba arena, le pegaba, le decía que se baje de la hamaca, todo. Entonces, sin más remedio, y cuando menos se lo esperaba, el nieto agarró todos los juguetes del molesto personaje, y los tiró a la basura, generando un llanto infinito, y a la vez la culpa del pequeño hijo del hijo del abuelo.

El viejo lo sentó en las piernas y le dijo: ‘’Algunos dicen que hacer justicia por mano propia, es un delito aun peor que el crimen inicial. Yo descreo totalmente, esa es gente que no sabe nada’’. Le alcanzó a Benjamín para parar la culpa, pero no al hermano menor, que nunca había ido a la plaza, porque no le interesaba, para calmar la intriga. Y el abuelo siguió:

‘’Esa tarde tenía tan pocas ganas de jugar el partido, como nunca. El sueño de pibe era al revés, era estar del otro lado. Estar en la tribuna, siempre fui más hincha que jugador, pero a me tocaba estar en el verde césped. Y los contratos son los contratos, la letra chica te mata, viste. Ese día hice dos goles. Un golazo en contra, y un gol a favor, que nos dio el campeonato.

Si ganábamos salíamos campeones. Al minuto y medio de partido ya ganábamos y parecía que todo iba a estar encaminado. Sin embargo a medio minuto determinar el primer tiempo, en un infortunio mío, le pegué de volea como para tirarla al lateral (que era lo que siempre ocurría cuando yo hacía esas cosas) y se clavó en un ángulo. Con la cabeza baja, entre risa y llanto me fui al vestuario, pensando que yo tenía que remediar lo que acababa de hacer.

Faltaba un minuto para que termine el segundo tiempo, cuando hice un gol de esos que no te olvidás más. Un anticipo al primer palo terrible, ganándole defensor rival la marca. Un cabezazo venenoso al ángulo superior derecho del arquero, que hizo vista mientras yo salía a gritarlo como loco.

Me saqué la camiseta, salté el acrílico y me abracé a toda la tribuna. El equipo de mi vida salía campeón gracias a un gol mío, no podía pedir más’’ concluyó el abuelo.

Tomás, el nieto menor, no entendió qué tenía que ver con la justicia a mano propia. Tuvo que crecer, y ser bien fanático de Boca, para saber que su abuelo nunca jugó para el club de sus amores. Que fue un pésimo defensor de Quilmes, que en ese genial relato, hizo un golazo en contra (de su corazón) y un gol que le valió el retiro, pero el amor de toda su hinchada.

Y algunos dicen, que la justicia por mano propia es un delito peor que el crimen.

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Los Mejores Padres son Ajenos

abril 8, 2016 at 10:31 pm (De la nada...)

- No llores más, yo te avisé.
- ¡BUAAAAAAAAAAAA! ¡BUAAAAAAAAAAA!
No le importa que esté llorando ¡MALA, MALA MALA!
- ¡Acá está tu globo!- Dice el vendedor de fundas para SUBE mientras llega corriendo al encuentro entre las decenas de pasajeros que pasan de la línea B y D de subte a la C a Constitución.- No se le hace eso a un neeeene. Hay que tenerles más pacieeeencia- exclama con tono socarrón.
Yo sonrío, el nené también. Los mejores padres son ajenos, o los mejores hijos son los de otro.

								

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Quierote

noviembre 11, 2015 at 12:07 pm (De la nada...)

”La quiero”, pensé ayer a la noche,  aunque este no haya sido el verbo, solo lo uso porque suena más poético. ”La quiero porque hace dos años creía que nunca iba a dormir del lado izquierdo de mi cuerpo, y mirame hoy”, extendí la idea. 

Sin dudas que la quiero, pienso. La amo porque después de muchos años consecutivos, este año no pedí que Boca salga campeón.

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Nota Mental

agosto 10, 2015 at 10:59 pm (De la nada...)

Es necesario acumular buenos recuerdos (¡hay que esmerarse para que estos existan! ¡Y no importa su tamaño! ¡Importa la sonrisa que te genere recordarlos!), y no recuerdos que no fueron. No te olvides.

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9 de Julio e Indepencia

julio 21, 2015 at 12:18 am (De la nada...)

Era la persona más feliz de todas las de su clase, baja. Se sentía feliz, no es que era el más feliz por descarte, se sentía bien. Se levantaba a las 6 am a cartonear y terminaba a las 8 pm. Comía de la basura, con suerte el restorán de la esquina le daba las sobras sin tirar. No tenía ropa Nike ni Adidas, de pedo que sabía lo que eran (a “Naik”, la pronunciaba “Nike”). Pero era muy feliz.

Era el más capo y feliz de la manzana, del barrio, de toda la 9 de Julio. Podía mandar a sus hijos, ”a lo’ guacho”, a dormir en la vereda que primero daba el sol en invierno.

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Fábula del pobre potrillo

abril 12, 2015 at 11:43 pm (De la nada...)

Era un potrillo. Un potrillo muy fanático del fútbol y del asado. Resulta que este potrillo fanático del fútbol y del asado, tenía una mamá Yegua y un papá Caballo.

La mamá Yegua, era muy cuidadosa de la comida, insoportable y mala. Tal es así que no lo dejaba comer asado porque el potrillo no pastaba durante la semana como correspondía. Y le decía ”si no pastás en la semana, el domingo no comés asado”.

El papá Caballo, era igual de malo que la Yegua. Y cada vez que se iba a la cancha le decía ”¿para qué te voy a llevar a vos? si con lo escuálido que sos, no tenés aliento, ¿A quién vas a alentar vos? ¡Además sos re petiso! ¡No vas a ver un carajo!” y se iba a alentar al campeón, sin su hijo, el pobre potrillo

El pobre potrillo, no es que no pastaba porque no quería, sino que no tenía tiempo. Se pasaba los días de la semana estudiando, todo tiempo que no dormía. Y el sábado se iba a correr con los otros pingos, como todo buen potrillo. Así que, cada vez que la gente se sentaba el domingo a comer asado, y cuando el papá se iba a la cancha, el no se sentaba en la mesa, ni miraba el partido por televisión, el se ponía a pastar. A pastar por todo lo que no pastaba en la semana. El potrillo, engordaba los domingos.

Y engordó tanto los domingos, que la Yegua un día lo dejó comer asado. Tanto engordó los domingos, que el Caballo le dijo un día ”vamos a la cancha, que de tan gordo que estás, parecés un barrabrava”. Tanto en gordó los domingos, que parecía La Nación.

Moraleja: el diario viene más gordo los domingos para poder hacer el asado, y lo que sobra, se tira cuando entra el equipo.

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Buenas manos

marzo 16, 2015 at 1:27 am (De la nada...)

Sonrió y siete días más tarde se fue a la mierda.

– Que estés bien.

– ¡Gracias!

No le respondió el típico “vos también”, porque sabía que lo dejaba en buenas, o más bien, excelentes manos.

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Linda edad…

marzo 8, 2015 at 7:27 am (De la nada...)

” ¿A dónde fueron? ¡Pasaron como ochenta dibujitos!” – esa en la que el tiempo se cuenta en Elmos y Bobs Esponjas, y no en minutos, horas y segundos.

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2010-2015, y dudando

enero 28, 2015 at 12:55 am (De la nada...)

-Agarrensé bien fuerte, dale que vamos, ¡nos hacemos pija!- y sabe que tal vez, sea la última, al menos en un tiempo largo. Le cuesta desearlo, pero lo desea. ¿Lo desea?

-¡Trrrrrrrrrruuuuuuuuuun!- suena atronador a dos metros, los hace dar un rol y pegarle una patada en la jeta al otro. El les había dicho que había sido un gusto antes de que rompa, ellos lo tomaron como un chiste, de esos que se dicen cuando ”estás por morir”, a él por dentro le dolía un poco.

No quiere lo que cree, tampoco quiere lo opuesto, y no quiere cambiar el ADN de nadie, no solo sabe que es imposible, sino que no le parece lógico. Tal vez algún día cambien sin que él tenga algo que ver, es decir, tal vez maduren. Menos mal que mañana juega Boca, que es su Branca, su porro, su pepa y su Stella Artois. Ojalá llegue puntual.

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Canción biológica

diciembre 4, 2014 at 11:00 pm (De la nada...)

La oreja en el pecho cual púa sobre el disco. Un pulso claro, dos corcheas y un silencio, repetidas infinitamente, dándole ritmo a la sinfonía. Una melodía de pocas notas, con arreglos que salen desde los más profundo, reposan en dos acordes que son una exhalación y una inhalación constante con un suspiro al final de cada estribillo.
Se siente un poco tonto. Tan buena orquesta solo para él, y pone Salta la Banca.

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Ángel

noviembre 7, 2014 at 3:43 pm (De la nada...)

Una caída libre, a la nada misma. No hay red, no hay pileta, no hay colchón… el vacío. Hasta en esos vacíos, están esos ángeles. Nunca faltes.

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Duermete tranquilo, que de tu lado jamás me iré

noviembre 4, 2014 at 10:38 pm (De la nada...)

Leasé con ese tonito de Mollo para que sea perfecto, y si se respetan las comas, mejor.

La tecnología habrá evolucionado mucho, pero hay un lugar al que todavía no llegó. Dudo (y solo uso esa palabra de forma poética, porque realmente estoy seguro) que alguna vez llegue.

Es realmente muy improbable, que algún día explique, el sencillo placer, de estar cansado y apoyado, sobre un cuerpo querido, o mejor, el más querido, ese que mejor se amolda a vos. Mejor si dormís.

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Son-risas

septiembre 16, 2014 at 12:53 am (De la nada...)

No eras precisamente una de esas personas de dar consejos. Mucho menos nos tenías acostumbrado a andar haciendo caso a los pocos consejos que nos dabas. “Escucha lo que yo te digo pero no hagas lo que yo hago”. Tampoco era común en vos, andar hablando con gente a la que nunca antes habías visto.

Habrá sido la intuición de que todo esto tenía futuro, o tal vez el miedo de no tener una segunda oportunidad de decirlo, pero lo dijiste. De un buche largaste esa sonrisa de todos los dientes (¡qué contagiosa y extrañable!) a modo de explicación.

Entendió perfecto, sus sonrisas también me contagian.

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Fui yo

septiembre 5, 2014 at 9:37 pm (De la nada...)

Hoy fui yo el que levantó el teléfono (que frase de siglo XX) y llamó de espontáneo. Fui yo al que le dijeron que estaba con su pareja. Fui yo el que apagó la computadora sabiendo que volvía antes del día siguiente. Fui yo el que lo hizo por el placer del otro. Fui yo el que terminó más contento. Fui yo el que jugó cuando tenía que leer. Fui yo el que quiso jugar al búho. Fui yo el que se sacó el pantalón antes que los auriculares. Fui yo el que comió puré y pasta. Fui yo el que pensó en escribir como último recurso. Fui yo el que salió de la clase entendiendo menos que antes de entrar. Fui yo el que antes de hablar pensó. Fui yo…

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Un velorio festivo

agosto 31, 2014 at 3:18 pm (De la nada...)

Alguna vez escuché a Ricardo Mollo, uno de mis artistas favoritos, hablar del día del primer show que hizo Divididos después de la muerte de Luca. Mucha gente había ido a verlos, pero algo faltaba. Esa vez que Mollo se refirió a esa noche, dijo algo como que la gente le pedía que se dejen de joder, que la joda ya fue, y que pregunta ”¿Dónde está el pelado?”, y pedían que lo dejen salir, que lo estaban esperando, algo así. Hoy Divididos después de 25 años llena dos Luna Park.
Yo me pregunto dónde está el pelado, y pido que lo dejen salir, que lo voy a estar esperando, aunque sepa que nunca va a volver.
Menos mal que somos como el ave fénix, y que de algún lado hemos de resurgir…

Perdóneseme la copa congruencia de tiempo y género, todavía ando un poco dolido.

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